REFLEXIÓN (LSPD) 11617

Para lograr aprendizajes en los alumnos, es necesario crear ambientes favorables que conduzca a despertar el interés del estudiante, vincular lo que se enseña con sus intereses,  vivencias,  experiencias, habilidades, actitudes y aptitudes.

De tal forma que formemos alumnos íntegros, que sepan tomar decisiones, críticos, analíticos,  con capacidades  y habilidades  (competencias) que le permitan desarrollarse y desempeñarse en  las distintas áreas o  campo disciplinar, demostrando así el Saber, Hacer y Ser. 

La autoevaluación continua y constante para detectar las fortalezas y debilidades que tenemos, nos permite buscar nuevas estrategias, alterativas o rutas para mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje, al igual que la capacitación para actualizarse diariamente, en base a necesidades presentadas. 

Es importante estar conscientes que como decentes debemos estar siempre en busca de  la mejora continua, en pro de nuestros alumnos, y claro, del desarrollo personal y profesional. Lo que no se mide no se mejora, por tanto, la  autoevaluación, debe ser encaminada a lograr eficientemente el proceso enseñanza aprendizaje.